Con cabeza y corazón, pero sin alma
El PP podrá presentarse con cabeza y corazón, pero no tiene alma. Y es eso lo que más notan los ciudadanos y ciudadanas. Su espíritu, su esencia, su meollo es frío y oscuro, triste y engañoso, amargado y manipulador. No tiene alma, lugar donde desde la antigüedad se dice reside y nace lo mejor de las personas. Lo que da vida y bondad al ser humano. Más allá de cualquier definición cultural, es verdad que son de cabeza pérfida y corazón imperturbable. Sólo así se entiende tanta manipulación y tanta mentira, tanta agresión y tanto descaro puesto de manifiesto a lo largo de estos años y agudizado en este último tiempo. Sólo así se entiende su pragmatismo sin ilusión, su ferocidad ideológica sin tolerancia.
Los ejemplos abundan y son los hechos alineados siempre en la utilización insensible de los ciudadanos y ciudadanas, de sus necesidades o ilusiones. Quizás, por su cercanía y por las dimensiones del mismo, la demagogia y manipulación generada en torno al trasvase del Ebro sea uno de los más significativos. Con su cabeza y su corazón, movilizaron a personas honradas y bien intencionadas buscando generar una guerra del agua que ahora desaparece de su programa electoral.
Pero con el mismo estilo lo hicieron con el 11 M, incluso después del fallo de la justicia. Con la lucha antiterrorista y la búsqueda de la paz. Con de Juana Chaos. Con Cataluña. Con la familia. Con la bandera. Con la España que se rompe… que de tantos se nos olvidan, seguro, muchos otros.
Más cercano a nosotros, es para el manual de la utilización política la historia siniestra de la Ciudad de las Artes Escénicas, la Ciudad del Teatro o el ahora Campus Universitario. Pasaron por aquí grandes estrellas fugases, generando gastos cuantiosos de representación, para que todo que en la nada. Una o varias maquetas llenas de polvo que ya ni sabemos donde están. Pero nos vendieron la ilusión y compramos ilusionados. Lo hicieron con cabeza y corazón, dirán, pero sin alma, sin moral ni ética política. A este manual se le agrega ahora el Teatro Romano, símbolo de otra guerra anti socialista iniciada perversamente, judicializada con afán de venganza y que ahora no hay cabeza ni corazón que lo entienda, y mucho menos alma.
Más cruel, por las consecuencias sociales que conlleva, son las denunciadas trabas que está poniendo la Generalitat a la aplicación y desarrollo de la Ley de Dependencia, la ayuda a los jóvenes para la emancipación y todas las leyes sociales que el Gobierno de España, de Zapatero, ha puesto a disposición de los ciudadanos y ciudadanas. Esto es propio, sencillamente, de desalmados y supera cualquier intento de manipulación política.
Por razones de espacio y, un poco también, de vergüenza ajena, dejemos de lado, al menos por el momento, las chulerías jactanciosas que el gobierno local está poniendo en práctica. En pocos días cumplirá el PP un año al frente de un Ayuntamiento paralizado, suspendido en la ejecución de los grandes proyectos como el Europan, el de Dinamización del Producto Turístico o la actuación hacia una ciudad lineal e integradora, alejada de las especulaciones urbanísticas. Por no hablar del día a día obligatorio y esencial para una gestión eficiente. Por más que, de cuando en cuando, muestren algunos destellos de actividad, más para la foto que para la realidad y siempre, resaltando como propios hechos que dejamos en marcha.
Con cabeza y corazón, pero sin alma. Se nota. Se palpa. Se ve. Se escucha. Una campaña electoral que, poco a poco, va dejando al descubierto un PP incomprensible si pretende representar el alma de los españoles y españolas. No sólo nos merecemos un PSOE con mayoría suficiente, sino también otra derecha, que tenga una cabeza limpia, un corazón sensible y un alma democrática.
Miguel Chover
Secretario General del PSPV-PSOE del Camp de Morvedre




