POR SI ACASO: PREVINIENDO DESASTRES

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Archivo de septiembre, 2009

ACTA JURADO VII CERTAMEN INTERNACIONAL MICROCUENTO FANTÁSTICO MINATURA 2009

30 septiembre, 2009

Aquí tenéis el Acta del recién celebardo concurso de microcuento fantástico organizado por la revista miNatura. Aunque en el enlace anterior podéis leer toda el acta, resalto aquí lo más importante:

Se proclama como ganador del concurso el micro cuento:

“JOHN SEAL” De la panameña Annabel Miguelena. El jurado lo destaca por ser un texto ágil en su lectura, con un toque de ternura y fantasía que traslada al lector a la infancia de una forma original cargada de misterio, despertándole los más antiguos temores.

Así mismo el Jurado decide hacer mención de la calidad de los siguientes cuentos finalistas:

“Demasiada Imaginación” De Erath Juárez Hernández (México)
“Tecnoferia” De Javier Fernando Castillo Naranjo (Colombia)
“La Oficina De Objetos Perdidos” De María Luisa Castejón (España)
“Tiempo Cero” De Elaine Vilar Madruga (Cuba)
“Ciclos Nocturnos” De Juan Ángel Laguna Edroso (España)
“Kūrėjas” De Alba Yagüe Renau (España)
“X” De Daniel Antonio Carrillo Monsálvez(Chile)
“El Espejo” De Ariel Martínez Monteiro (España)
“Los Locos” De Daniel Avechuco Cabrera (México)
“El Círculo” De Fermín Vidales Martínez (España)
“Los Besos Son Un Recurso Natural Renovable” De Néstor Darío Figueiras (Argentina)
“Yo y los pájaros” De Carla Piña (México)
“El Mundo Bajo La Cama” De Oscar Eduardo Franco Olivares (México)
“Las ventanas del miedo” De Raul Oscar Ifran (Argentina)
“La Difícil Adolescencia De John Dalton” De Julio Rueda Suárez (España)
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En breve podréis disfrutar de los cuentos que serán publicados en una edición especial de la Revista Digital miNatura, ya en preparación

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ENEMIGOS Y ELFOS, de megagrupo de relatos

22 septiembre, 2009

En Megagrupo de relatos.

Todas mis colaboraciones aquí.

[Celia]
Gara se escondía detrás de los arbustos mientras veía pasar los caballos.
- Elfos. ¡Los odio!
Sus ojos brillaron y su mano toco su espada.
- Ssssh.- susurró Ache agarrándola por la cintura.- ¡Tranquila!
Allí, en la oscuridad del refugio tras los arbustos, Gara podía oler el dulce perfume de los elfos. Veía claramente su piel brillante, su pelo rubio flotando suave en el aire. Oía su cántico dulce y triste. Un cántico que le llenaba el corazón de amargura.
- Callaos.- Gimió en voz baja.
- ¡Alto!- Gritó un elfo.
- ¿Que ocurre mi señor? – se le acercó otro.
- He oído algo.
Ache agarró a Gara y tiró de ella para intentar alejarse.
- Esperadme aquí.- ordenó el elfo jefe.
Se acercaba a ellos y Ache apenas podía controlar a Gara, sabía lo fuerte que era pero los enemigos eran elfos. Eran seres malignos y poderosos. Pero ella dejó de luchar y su cuerpo se relajó. Entonces vio al elfo frente a ellos.
- Hola, Gara. Me alegro ver que estas bien, después de tanto tiempo.
- No puedo decir lo mismo.- dijo ella.
El elfo levantó su cabeza orgulloso.
- Solo estamos de paso. La guerra se acerca. ¿Estamos en el mismo bando?
- Que luchemos por lo mismo no nos une.
- Bueno. Al menos espero que no nos ataques a nosotros en la batalla. – Se rió el elfo.
- No te prometo nada.
- ¿Eres su guardián? – preguntó el elfo a Ache.
Ache asintió con la cabeza.
- Cuídala. Tiene sangre de guerrero Güaire. Es de las pocas que quedan.
- ¡Como si te preocupara mucho!
El elfo abrió la boca para decirle algo pero no salió nada de sus labios. Sacudió la cabeza como para quitarse una idea y se giró.
- Adiós, Gara.- le dijo mientras se alejaba.

[JAVIER]
Ache tuvo que hacer un nuevo esfuerzo por controlar a Gara, pues ésta estuvo a punto de abalanzarse sobre el Señor Elfo en cuanto éste dio la vuelta para reunirse con sus tropas.

Mientras el destacamento elfo se alejaba en dirección a la inminente batalla, de la que ya se adivinaban sus huellas no muy lejanas, Gara se desembarazó casi con violencia de los brazos que la agarraban. Pero se quedó quieta en el sitio, mirando a los elfos. Hizo un extraño gesto con las manos en dirección a aquellos, escupió en el suelo, y se giró hacia su acompañante.

- Sigamos -le dijo a Ache- Todavía quedan muchas aldeas que visitar antes de poder formar un pequeño batallón para la defensa de nuestras tierras.
- Sí, sigamos – contestó Ache – Pero tengamos cuidado con los elfos, que todavía se mueven por estos terrenos.
Ante la mención de los malignos elfos, que hacía siglos habían sido los enemigos declarados de su clan, Gara repitió aquel extraño signo con las manos, escupió en la dirección en que se habían marchado, y se encaminó justo en dirección contraria con rápidos y furiosos pasos. Ache, compungido ante lo que se les avecinaba, no tuvo más remedio que apretar el paso para poder seguirla.

En la lejanía, el destacamento élfico se aproximaba a las tierras donde se había producido lo más cruento de la batalla. Contaban con encontrarse allí con otros batallones de miembros de su propia raza, así como con otros formados por los pueblos libres que todavía no habían caído en batalla. Sin embargo, era una guerra que los pueblos libres iban a tener muy difícil, por el largo historial de enfrentamientos entre ellos mismos; la desconfianza, el resquemor e, incluso el puro odio a veces, hacía que aquella casi improvisada coalición no tuviera excesivas perspectivas de funcionar. Todo eso lo sabía muy bien el Enemigo, y por eso había atacado justamente entonces, cuando las rivalidades entre el resto de pueblos casi alcanzaban su punto máximo.
Y, como un barril de pólvora a punto de estallar, en medio de todas aquellas rencillas, temores y odios, estaba el antiguo y sangriento conflicto entre los Señores elfos, y el casi extinto pueblo de los Güaire.

[Noys]
Gara y Ache caminaron sin descanso durante todo el día. Para cuando la noche había caído, lograron vislumbrar su destino: El valle que se abría paso al pie de tres pequeñas montañas.
Se acercaron con paso rápido.

Ahí, había varios batallones. Ninguno de ellos superaba a las 40 personas, y se encontraban dispersados por todo el valle recibiendo órdenes, practicando tiros y afilando lanzas.

- Vamos – indicó Ache, mientras señalaba con la cabeza a un reducido grupo.- Nos esperan.

Ahí estaban los sobrevivientes del pueblo Güaire, que se preparaban diestramente para lo que sería una dura batalla.

- ¡Gara! – exclamó el comandante del grupo – ¡Al fin has llegado! Rápido. Únanse a los demás. El enemigo se acerca, hay rumores que dicen que mañana llegaran al valle. Tenemos que estar listos. -Ache asintió, pero Gara se mantenía distraída mirando con recelo a los elfos, al otro lado del valle.
- Por ahora son aliados – dijo el hombre, mirándolos con desagrado también – No podemos tocarlos. Ni ellos a nosotros. Ya nos encargaremos después…

Pero los cálculos estaban mal. Apenas entrada la madrugada, las fuerzas enemigas entraron al valle montadas en caballos, y comenzaron a rodear el lugar, acorralando a los pequeños, pero numerosos batallones.

La pelea estaba siendo dura. Gara había logrado salir victoriosa de dos encuentros: un hombre que intentó atacarla por la espalda, y otros dos que se habían dedicado a cazarla. Los tres terminaron destrozados. Con una destreza y agilidad propia de su raza, los aniquiló sin dificultad.

Pero un cuarto salio de la nada. Comenzó a atacarla. Inesperadamente la tiro a suelo con su caballo, y puso una lanza en su pecho. El hombre la hundía despacio, haciéndola sangrar. Hasta que tres flechas lo atravesaron al nivel del estomago. El jinete se desplomó en el lomo de su animal, que comenzó a correr sin dirección.

Gara se incorporó para darse cuenta de que su salvador, había sido el jefe de los elfos.
- No pienses que te daré las gracias – dijo.
- No hace falta que lo hagas, no podía dejar que te matara…
Inesperadamente, el elfo brincó hasta alcanzar el cuello de Gara y desgarrarlo con una pequeña daga.
-…matar a los Güaire es mi trabajo

Y el elfo se alejó mientras Gara caía al suelo arrepintiéndose de la única y ultima vez en su vida que bajó la guardia ante un elfo.

Los relatos recogidos serán de uso público. Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.

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Leyendo; LA ODISEA DEL MAÑANA, de Charles Seffield

20 septiembre, 2009

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LEYENDO: LA CASA DE CTHULHU

18 septiembre, 2009

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INFECCIÓN ASESINA, de MegaGrupo de Relatos

17 septiembre, 2009

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MIS IDEAS NO ME PERTENENCEN, de megagrupo de relatos

17 septiembre, 2009

MIS IDEAS NO ME PERTENECEN, otra colaboración de megagrupo de relatos; en esta ocasión, de nuevo desde el inicio del relato.

Como siempre, todas mis colaboraciones aquí.

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SÓLO OSCURIDAD Y SILENCIO, de megagrupo de relatos

17 septiembre, 2009

Otra colaboración en MegaGrupo de Relatos, esta vez la titulada:

SÓLO OSCURIDAD Y SILENCIO

Todas mis colaboraciones en megagrupo de relatos, pinchando aquí.

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UNIVERSO, en NGC 3660

17 septiembre, 2009

Acaba de aparecer, a fecha 16/Septiembre/2009 en la web NGC 3660 mi relato corto de Ciencia Ficción UNIVERSO.

Para ver NGC3660, pinchad aquí.

Para leer el relato, en este otro enlace.

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INFECCIÓN ASESINA (otra colaboración en MegaGrupo de Relatos, para leer aquí también)

16 septiembre, 2009

De nuevo, desde MegaGrupo de Relatos, otra colaboración.

Para ver todas mis colaboraciones hasta la fecha, desde aquí.

Infección asesina

[Ana Maria Arroyo]
La joven que iba ataviada con uniforme verde intuyó la presencia de alguien en la escalera. Sintió un súbito escalofrío por la espina dorsal que le llegó hasta la raíz del pelo, una melena negra y lacia que le cubría los hombros. Agudizó el oído, pero no pudo distinguir ningún sonido extraño, excepto el que provenía de su propia respiración. En aquel instante escuchó unos pasos pesados y lentos que caminaban por el descansillo del cuarto piso. Se armo de valor y se asomó por el hueco de la barandilla. Creyó distinguir una sombra justo antes de que se apagara la luz. Un hedor fétido e irrespirable se acercó a su nuca y en su garganta creció una inmensa bola de miedo que la ahogaba.
[JAVIER]
Sintió un ligero roce, livianísimo; tanto, que no sabía si había sido real o producto de su alterada imaginación. Gritó, gritó con todas las fuerzas que le quedaban, y empezó a correr escaleras abajo, con el corazón golpeándole fuertemente en su pecho. El sonido de su propio corazón, con la sangre bombeando alocadamente por todo su ser y el latido de sus sienes, no le dejaba escuchar si era perseguida o aquello que vislumbró- y olió- pisos más arriba se había quedado allí. Daba igual, sólo pensaba en correr, escapar de lo que fuera que la rozó.
Tropezó en el último peldaño antes del descansillo que daba al recibidor de la finca. Quedó tendida cuan larga era. Notó algo viscoso resbalándole por la cara: tal vez aquel ser que la perseguía… pero no notaba aquél fétido olor que olió cuando la rozó- o así lo creyó ella-
Era su propia sangre, brotando de una herida en la cabeza que se había producido en la caída, al chocar con la barandilla. Ella ni lo había notado, tal era su estado de terror.
Intentó levantarse, apoyándose en la barandilla, en la que notó el propio líquido pegajoso que le corría por la cara, y que ella aún no sabía qué era. Finalmente, se puso en pie, débil, temblorosa, con el corazón a punto de salirse de su pecho. Volvió a notar aquella fetidez, aquel levísimo roce.
Se encendió la luz.
[Erath J.H.]
¿Aquello la miraba? Si acaso su cara putrefacta apuntaba hacia ella. De los orificios donde debían ir los ojos, salió un enorme gusano reptando hacia la frente. Un sonido gutural, salió de aquella garganta hinchada de pus.
Hubiera jurado que “eso” le pedía ayuda. Arriba se escuchaban pasos, piernas pesadas que se arrastraban en los escalones. No era uno solo, eran varios.
¿Cómo habían podido entrar? Había sellado completamente la propiedad, o eso era lo que ella creyó.
De nada había servido matar a su familia cuando se infectaron del virus. El que venía a sus espaldas le mordió el cuello arrancándole un gran pedazo de carne. Ahora solo le quedaban dos balas. Primero le voló la cabeza al que le pedía ayuda, y sin ningún tipo de remordimiento acomodó el revolver en la sien y acabó con su propio sufrimiento.

Los relatos recogidos serán de uso público. Creative Commons License Estos relatos están bajo una licencia de Creative Commons.

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UNIVERSO – relato corto de CF en NGC 3660-

16 septiembre, 2009

Acaba de aparecer, a fecha 16/Septiembre/2009 en la web NGC 3660 mi relato corto de Ciencia Ficción UNIVERSO.

Para ver NGC3660, pinchad aquí; para leer el relato, en este otro enlace.
Decir que fue un relato improvisado que comencé para el grupo La Fumada del Día de la web (red social) LAS LETRAS DEL MAL, pero cuando ví el resultado, lo puse en la página principal de la red, y posteriormente lo mandé a una web especializada en el fantástico como es NGC 3660 .

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