ene 13

Quiero empezar esto texto felicitando a todos la Navidad, y el año nuevo… La bitácora QuijoteOpina en este año 2010 ha sufrido algún cambio importante, como es la participación en la blogosfera de Morvedre Blogs. Nunca viene mal cambiar de aires, y se me ocurrió que vendría bien.

Tiempos de reflexión, en los que en este último mes de diciembre se celebró la importante Conferencia sobre el cambio climático de la ONU, en la ciudad danesa de Copenhague, con conclusiones no del todo buenas y positivas en lo que se refiere a ponerle freno al problema de la destrucción de “nuestro” planeta.

Nos quedamos sin Protocolo, y nos tendremos que conformar con eso que han denominado Acuerdo de Copenhague, aquello que los grandes contaminadores del mundo han querido.

Obama, en su esperado discurso, declaró que había venido a “actuar, y no hablar“. Pero su actuación dejó mucho que desear: para empezar ratificó su misera y tramposa oferta de emisiones y para finalizar lo que lideró fue el apaño político-jurídico que conocemos ahora como “Acuerdo de Copenhage”

Ya se había dicho que el factor clave sería Obama. Y a diferencia de Lula, por ejemplo (“Si fuera necesario hacer un mayor sacrificio, Brasil está dispuesto a poner dinero para ayudar a otros países”), a Obama le faltó coraje político. Quizás no se vio con fuerzas de afrontar más de una batalla contra los elementos más reaccionarios de su propio país a la vez: recordemos que estaba en pleno combate por tirar adelante la reforma de la sanidad.

Porque, diagnosticado el problema y teniendo claras las soluciones, lo único que ha faltado es la voluntad para resolverlo. El dinero no es el problema (¡hasta Brasil, desde sus carencias, habría cumplido con su parte, como dijo Lula!). Si, lo dijo Chavez en la Conferencia: “Si el planeta fuera un banco, ya lo habrían salvado“.

Porque hay que repetirlo por si no ha quedado claro: en Copenhague no se ha alcanzado ninguno de los objetivos previstos. Y encima de todo esto, se le ha de sumar la detención de decenas y centenares de activistas que se manifestaban y reivindicaban compromisos por salvar el planeta.

La detención más sonada ha sido la de José López de Uralde, director ejecutivo de Greenpeace España, que ha sido tratado como si de un delincuente se tratara, 19 días de encarcelamiento en una cárcel de Dinamarca.

La próxima cumbre se desarrollará en Ciudad de México, en diciembre de 2010, esperemos que las cosas cambien, y no sea todo de color negro como hasta ahora. Incierto fututo nos espera si los líderes mundiales no toman consciencia, de que lo que esta jugándose aquí es el futuro de las próximas generaciones, el futuro del planeta y el de nuestro hijos.

 

Deja un comentario